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La V, quizas el último viaje.
La V, quizas el último viaje.
Fecha publicación:  02/01/2015
Autor:  slow

Resumen

Presentación

Prologo

Día 1 Sant Pere de Ribes-Deltebre 01/09/2014

Día 2 Deltebre-El Grao de Castellón 02/09/2014

Día 3 El Grao de Castellon-Xativa  03/09/2014

Día 4 Xativa-Jumilla 04/09/2014

Día 5 Jumilla-Huescar 05/09/2014

Carvaca de la Cruz

Día 6 Huescar-Quentar 06/09/2014

Día 7 Quentar-Sierra Nevada 07/09/2014

Día 8 Sierra Nevada-Durcal 08/09/2014

Día 9 Durcal-Baena 09/09/2014

Día 10 Baena-Villanueva del Rey 10/09/2014

Día 11 Villanueva del Rey-Torres de Santa María 11/09/2014

Día 12 Torres de Santa María-Caceres 12/09/2014

Un árbol.

La despedida

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Resumen

En el año 2014, tras el pasado viaje de invierno, no tenía nada claro que pudiera volver a viajar... de hecho el viaje de ese invierno tenía otro destino que cambié puesto que, al igual que sucedía con este, consideré que sería el último viaje.

Pero conforme avanzaba el año vi la posibilidad de poderlo intentar de nuevo... en mi interior creía que debía de hacer algo que me apetecía mucho: la unión de tres rutas.

Uniría Barcelona con Sevilla, esta con Oviedo y volvería a Barcelona.

Un triángulo perfecto que respondía a muchas de las cosas que persigo desde que viajo en bici.

Pero las circunstancias pusieron coto a mi ilusión recortándola y transformando ese triángulo en la versión reducida de cualquier triángulo puesto que en un triángulo siempre hay, como mínimo, una V.

La V que uniría Barcelona con un Sur y este con un Oeste que respondería al tiempo disponible y a la posibilidad de volver desde ese Oeste al origen con un soporte motorizado.


La V, quizás el último V iaje

Presentación

Un árbol está colgado en un desfiladero, allí aguarda su fin, ese árbol lo podríais ver cada día si como yo pasaseis por las costas de Garraf, por esa carretera por la que todos, los que estamos por estos lares, pedaleamos en ocasiones y por la que ha pasado la vuelta a España en los últimos años.

En estos últimos años lo he visto en innumerables ocasiones, a veces ha habido quien lo había definido como “mi árbol”, no solo le puso nombre a ese ser especial, también a una casa atribuida a Gaudí le llamaba "la casita" de chocolate.

No veré como se precipita al vacío cuando una tormenta, el viento huracanado o su propio crecimiento hagan que su base, sus raíces incrustadas en esa mezcla de roca y tierra que es el macizo del Garraf dejen de impedir esa circunstancia a la que está condenado por su inclinación en la tierra.

Hace años que lo veo y hace años que ni pensaba que no vería su fin, no asistiré a su caída puesto que si por algo se distinguirá este viaje será porque cuando concluya mas pronto que tarde dejaré de verlo…

Mi futuro tiene nombre de traslado, viviré dentro de unos meses, a partir de la conclusión de este viaje que ahora comienzo, en otro lugar y para ir al trabajo, a diferencia de lo que en estos años viene ocurriendo, no precisaré pasar por las cercanías de ese árbol ni tendré la visión erguida de su orgullo afianzado en la montaña.

Orgullo que consiste tan solo en existir.

Hace unos días que lo fotografié por ultima vez...

Mi vida en cierta medida, en los últimos años, ha sido como la de ese árbol expuesto al viento, al sol, a la lluvia, al frío.

Cogido por escasas raíces a la tierra he tenido mucha vida, enormes visiones a ese horizonte, que como el árbol, tenía cada mañana… atardeceres increíbles de otoño, amaneceres rojos en primavera que me obligaban a parar una y otra vez mi coche mientras me negada a pasar, sin más, por tanta belleza.

Es hora de morir, es hora de acabar, es hora de vislumbrar en el horizonte una nueva vida, de intentarlo de nuevo, de crear algo diferente, de renacer.

 

https://www.youtube.com/watch?v=ngkVKDtcHRU

ATB feat Stefan Erbe- When Angels Travel

 

Nos vamos?

La pasión lucha, un año más.

Solo ella sabe lo muy difícil que ha sido en esta ocasión.

La pasión cogida fuertemente se revuelve sobre si misma y quiere nuevamente estallar.

La pasión es viajar.

 


 

Prologo

 

En esta ocasión cuando en un febrero menos frío que el de otros años me plantee como posibilidad el viaje de este verano nada presagiaba que finalmente el viaje en el que pensé se transformaría en este viaje recortado, de entrada las posibilidades eran varias, la primera de las ideas que tuve fue la de ir completando algo que tenía en mente: poder haber pasado, en estos años, por todas y cada una de las provincias de España.

En el año 2013 me quedaban pocas provincias por las que pasar pero algunas de ellas eran de las más entretenidas de esta mal llamada piel de toro puesto que...

¿acaso no debe de ser entretenido el paso por las ciudades que se sitúan en otro continente?

Entretenidas son las islas baleares, que también fueron un objetivo inicial de este verano, o las siempre muy difíciles de ciclar islas canarias… otro de los objetivos contemplados y de muy difícil cumplimiento por no decir de imposible cumplimiento en el tiempo del que dispondré a partir de ahora, pero….

En realidad, pensando en que este puede ser mi ultimo viaje con bici en años o quizás el último viaje en bicicleta sin más, la prioridad inicial se fue transmutando dasdas las circunstancias en otro viaje que siempre quise hacer; un triángulo, un triangulo cuyo perímetro fuese algo similar al paso por el mediterráneo, la vía de la plata y la vuelta por el cantábrico...

Ese triángulo finalmente se ha transformado en la V que une Barcelona con Granada y esta ultima... con Caceres.

No se me ha ocurrido otra forma mejor para decir… adiós a los viajes en el tiempo del que dispongo.

Volver nuevamente al recuerdo es tan inútil como innecesario, hoy los ojos están en el futuro, al igual que los esfuerzos, al igual que los pensamientos.

En este 2015 todo indica que me espera una nueva vida que lentamente ha comenzado a hilvanarse como esas prendas de lana que con amor tejían nuestros mayores. Recuerdo absorto como en la fría y húmeda tarde del invierno al calor de la catalítica Superser de hace muchos años veía como lentamente y como un milagro crecía el paño al ritmo y sonido de aquellos palos metálicos uno cogido por el interior de un brazo, el otro danzando entre los dedos y ambos golpeándose por las puntas...

Nada más hermoso e hipnótico cuando fuera de la vivienda donde se producía ese milagro además de frío había lluvia y a veces nieve o granizo. Semanas más tarde ese continuo crepitar se convertía en una prenda más o menos horrenda pero, eso si, llena de amor

horas, días, semanas de mirar esos palos…

Ese amor, el depositado en cada uno de los pequeños gestos que eran necesarios llevar a cabo en post del resultado final, son, eran, serán necesarios para culminar la obra de esta otra prenda, la que pretendo realizar, que espero que no solo no sea "horrenda" sino maravillosa en el recuerdo…

Al igual que era necesario que aquellos palos se golpearan entre ellos para crear algo finalmente a su manera hermoso, también ha sido necesario golpear unas teclas para transmitir aquello que he realizado durante años y pedalear segundo a segundo pedal a pedal para viajar en bicicleta.

Eso es lo que llamo, también, pasión.

La pasión…

La pasión de viajar se convertirá a partir de este viaje en la pasión de vivir, a ella me dedicaré como me he dedicado en estos últimos años a la de viajar.

Es hora de volar, es hora de acabar con la pasión que es, en estos momentos, la de viajar.

La pasión queriendo estallar

La pasión es… viajar.


el anuncio del último viaje produjo alguna reacción de las personas que conforman los foros donde solía publicar los viajes, ello me llevó a afirmar lo obvio: que dejar de viajar no significaba dejar el mundo de la bici. No obstante ello aún eso del viajar no iba a acabar aún y esto último ni lo sabía ni lo podía imaginar.

 


 

La V, quizás el último V iaje

Dia 1

El primero de los lados: Barcelona-Granada

Sant Pere de Ribes-Deltebre

Desde hace años hay un espacio en mi vida bicicletera que denomino con cariño ”el pasillo de casa” este no es otro que el pasar por la costa hacia el sur desde el pueblo donde resido: Sant Pere de Ribes

Los viajes, en muchas ocasiones al igual que el que hoy, se han iniciado recorriendo el pasillo de casa.

Los rituales…

No se muy bien como empezó aquello pero si que se que era necesario hacerlo…

Hablaba en aquellos días en los que iniciaba un viaje de los rituales, la forma de levantarme ese día como el del día de hoy en el que inicio un viaje. Desde hace años que este día comienza de una forma exactamente igual o así lo vivo yo, este es un día en el que hago las mismas cosas… de la misma manera para salir de viaje, a veces me pregunto si es verdad que este día existe puesto que parece un calco de sus antecesores, los gestos, las manías, los movimientos que parecen ticks delatan mi nerviosismo … una premura me asalta, en alguna hora en la que no parece llegar la mañana cuando aún es de noche y de pronto … todo estalla.

La mañana me ha recogido en la calle cuando aún no era de día el día.

Sin aparentar prisa, espero en la barra exterior de una cafetería, miro hacia el interior del local mientras en la calle la noche declina y algo en mi interior se mueve al tiempo que evito en lo posible que esa agonía que me acongoja, esa ansiedad que me es patente, se rebele o exteriorice de modo que me aplico al ritual…

Antes, como siempre, hay un apartado para el montaje de mi equipo, para deshacerme de las últimas cosas que hasta ayer pernoctaron en la nevera… miro desde una ventana el cielo como si ello me importara… y camino hasta la calle con la bici y el remolque junto a mi con el sonido característico que emite el casette de la rueda trasera… más allá la puerta metálica se cierra con el golpe conocido…

El ritual pasa por el container donde deposito la basura, el vidrio, el plástico, pasa por visitar esa terraza junto a la que tomo café en silencio y que se quedará probablemente en silencio tras mi paso … con otros ruidos mundanos que son ajenos a lo que pretendo y me dispongo a llevar a cabo…

Ya es algo de día en el cielo, es el momento para las fotos de rigor, la sonrisa en el semblante, la preocupación en la mente, el estallido en mi interior y el horizonte en mis ojos.

Dos, tres pedaladas tras decir adiós y me dejo caer hasta esa carretera que es el inicio de muchos de mis viajes, que es la finalización de muchos de mis viajes…

Y como siempre… allá me aguardan Vilanova, Cubelles, Cunit, Calafell… que al igual que las playas de El Vendrell son mucho más que líneas en un escrito, en una crónica o en un pasaje.

Mi pasillo, junto al mar, me lleva a mi primer paso por la naturaleza que en un apartado tiene nombre de roca y santo… El Roc de Sant Gaieta y su paso prohibido para ciclistas por el que paso con extremo cuidado caminando.

Los cuerpos al sol me mandan reflejos iriscentes que delatan las protecciones que esas pieles precisan para evitare en lo posible esa tortura que muchos consideran un placer…

El faro de Torredembarra espera que algún día me acerque definitivamente a el y me quede junto a su acantilado como aquel naufrago que frente a su horizonte, con su bicicleta, esperaba su destino y cuando llegó desapareció con el.

 

Una siempre magnífica Altafulla, da paso a la ciudad de Tarragona donde hay un siempre llamativo velero de sueños… el velero de los sueños.-SYL-

Un paso oscuro y desagradecido me ha puesto en las cercanías del inicio del final de mi pasillo: los tres paseos donde el turismo y todo lo que lo acompaña explota día a día de este verano que comienza a ver su límite…

Ajeno a ello he pasado por los paseos marítimos de La Pineda, Salou y Cambrils para encontrar nuevamente mi segundo paso por la naturaleza… hasta casi el final de mi pasillo: Miami Playa

Allá donde se pierde el Coll de Balaguer, llega nuevamente la visión de la central nuclear y tras esa horrible construcción, la playa de la Almadraba… que como en tantas ocasiones la he encontrado preciosa.

El paso por tres urbanizaciones, un castillo y L’Atmella de Mar me ponen a los pies de otra playa espectacular, la de L’Aliga, en el término municipal del Perello… y tras esta L’Ampolla, que representa el final de mi pasillo, a los pies del delta…

Ya solo quedaba recorrer esa idílica visión de reflejos en el suelo de agua que me enseñaban el cielo sin mirarlo para llegar como siempre a Deltebre.

Cena. En los últimos tiempos he ido calculando como dejar vacía la nevera
Desayuno 1. en casa, de lo que había un poco.
Desayuno 2. hay una pastelería… la de siempre cerró … pero … hay otra pastelería … en la playa de Calafell que se llama igual que la primera: Rossana---
Comida. Cerca del final de mi pasillo suelo comer en el sitio donde hoy he comido, normalmente cuando eso ocurre regreso a mi casa. hostal restaurante Hellin en Miami Playa.
Alojamiento . Albergue Mossen Antoni Batlle

esta son las fotos de una jornada estupenda

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647077213216/

https://flic.kr/s/aHsk2MXDeS

y este el recorrido

http://ridewithgps.com/routes/5874918

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8601370


La V, quizás el último V iaje


El primero de los lados: Barcelona-Granada


Dia 2

Deltebre- El Grao de Castellón

La mañana esplendorosa de nubes luchaba por dar piedad a los que como yo se fajaban con el asfalto y su ruta, el sol no lo tenía fácil si bien la ganadora de todo lo que acontecía sobre la tierra en esos momentos tenia un nombre: humedad, ello me ha animado a comprobar que la naturaleza del delta sigue incólume a pesar de todo…

El río estaba fantástico en este caluroso mes que pide con fuerza más verano. El río se ha mostrado suave, dócil, plano, engañoso y con un volumen considerable que presagia riqueza y bondad- así lo he encontrado-.

El delta ha finalizado al otro lado del triangulo que lo forma, San Carlos de la Rápita me ha saludado con media sonrisa y me ha despedido con un paso económico por la N340 con tráfico hasta el desvió a Les Cases de Alcanar que me han recogido y enseñado que el verano de playa sigue siendo una realidad. Tras el paso junto al agua por las diferentes urbanizaciones, el recorrido no por conocido no ha sido todo un placer, llano, iluminado a ratos por el sol, acompañado por el inconfundible sonido del agua, amenizado por las gentes que se prestaban al disfrute.

Vinaros y la cercana Benicarlo bullen en el verano mediterráneo pero nada comparado con Peñiscola que sigue ofreciendo ruta, playa, historia y su barrio antiguo junto al castillo tras su muralla.

La playas de Peñiscola no parecen entender que hace nada se ha producido el cambio del mes…

El paso, una vez más, por la Sierra de Irta ha sido un zambullido en otra naturaleza, los caminos polvorientos delataban que hace tiempo que no llueve si bien yo creía lo contrario. Junto a esta media montaña que acaricia al mar, las sucesivas playas vírgenes, trozos de acantilado escondidos y el alto donde se alza la torre de Badum han sido hoy de una belleza singular, evocadora de un pasado reciente que he vuelto a rememorar. Al fin y al cabo no hace tanto tiempo que he pasado por aquí. La bajada por pista de hormigón la debes de hacer con delicadeza y compromiso, con más motivo si vas con una bici como la que llevo en este viaje con ruedas algo finas, así te plantas en un llano precioso y con suaves ondulaciones.

Alcossebre y Torre Nostra me han acercado a un Parque Natural plano y conocido que espero permanezca muchos años en ese estado que me recuerda un pasado de lucha por la supervivencia del hombre y tras ello, tras un último respiro en Torre la Sal…

la simple y cruel explotación junto a Oropesa: Oropesa del Mar.

Me he acercado al pueblo de Oropesa y tras el he buscado como en otras ocasiones una concurrida vía verde que, preciosa, manda destellos de aire, de agua, de sol … me iba cruzando con otros ciclistas y algunos andarines que, prestos a saborear el "frescor" de los lunes, buscaban el placer que la vía les brindaba. Alguno sobre dos ruedas parecía no entender que alguien como yo les podía pasar… ha sido divertido comprobar como este, nuestro mundo, no es ajeno a eso que puedes ver en cualquier momento:

pasas… y al poco te pasan… en esos momentos tienes diferentes alternativas y yo he escogido la más fácil: parar en un banco frente al mar para asomarme a una carretera, a un puerto, al mar…

Ya en Benicassim he vuelto a ver aquello que hace celebre esta población: su capacidad para ofrecer con generosidad al visitante estival aquello que precisa.

Mi ruta seguía jugando con el mar, con el acantilado, con las urbanizaciones y tras todo ello aparecen un aeródromo, un golf y El Grao de Castellón.


Cena. En el Albergue
Desayuno 1. En el Albergue
Desayuno 2. La plaza de toros de Vinaros estaba abierta, allí una cantina ayudaba a calmar el estómago y gracias a ello he podido fotografiar el coso
Comida. En Alcossebre, restaurante JJ a la entrada del paseo marítimo
Alojamiento . Hotel Los Herreros, con un recibimiento y trato humano de alto nivel.

las fotos de un día nublado a ratos

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647151674122/

https://flic.kr/s/aHsk2UxgSA

el recorrido junto al mar

http://ridewithgps.com/routes/5880887

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8607551

 


 

La V, quizás el último V iaje

El primero de los lados: Barcelona-Granada

Dia 3

El Grao de Castellón – Xativa

Hoy era el día en el que sabía que se iniciaba una parte del recorrido desconocido, mis mapas dicen que eso es así si bien durante la jornada me he dado cuenta que ello no era exactamente preciso.

Hoy era el día en el que perdía a mi aliado, el mar, esa lámina suave en continuo movimiento, con un horizonte cambiante y difuso… pedalear junto a el tiene grandes ventajas… los perfiles planos se combinan con ese ruido que en lo personal me ayuda a pensar, a imaginar, a creer en un mundo un tanto irreal, el mar hace que salte sobre mi ser sensaciones y deseos, emociones… vivir con esas imágenes, con esos finales de cursos de ríos, con esas personas que en esta época del año buscan tan solo eso: también vivir

para mi eso es un tanto sobrecogedor.

La mañana rendía tributo a la época en la que estamos, un calor algo pegajoso, húmedo como ayer y algo difícil de soportar para aquellos que no están acostumbrados a lo que yo lo estoy puede hacer que un recorrido en esta época del año les sea bastante duro, pero a mi poco me hace falta para afrontar la jornada: la protección solar, el agua y lo que venga por delante.

Con delicadeza, casi sin querer molestar, y con la desembocadura del Millars que es un accidente que debes de superar con calma y que no debes dejar que te desvíen de lo que es tu atención principal, aparecían ante mi un seguido de pueblos costeros que han provocado lo que ya sabía: Ser consciente de que se acercaba el momento de separarme del recorrido del invierno pasado…

En Sagunto mi recorrido ya no me recordaba el del invierno pasado puesto que fue aquí donde remontando el Palancia me separaba de mi aliado, en cambio hoy sabía que debía de hacer algo diferente: buscar nuevamente otra vía verde: la de la Xurra para acercarme a una ciudad amada, que en su momento fue tremenda y crucial, pero que hoy desde la distancia temporal ocupa el lugar que le corresponde en mi corazón: Valencia.

Paso por la ciudad con cariño, sin duelo, busco la ciudad artificial, construida a ritmo de la especulación y soy refractario a ello, me quedo con todo lo bueno, con todo lo que se presenta ante mi sin tensión. Voy dejando atrás esa maravilla que se esconde tras tanta barbaridad de los últimos tiempos y aparto cualquier brizna de todo aquello que rechazo … así, tras comer, salgo en búsqueda de mi destino de hoy junto a una lámina de agua que me recuerda a una etapa de otro viaje: La vía Augusta, iba en aquellos momentos en dirección contraria con la compañía de dos personas… fue aquí donde encontramos a un sacerdote, le pedimos que nos hiciera una foto, nos explicó algo de su historia … recuerdo que nos miramos, que no supimos que decir … tan solo respetamos lo que no terminábamos de entender y nos sumimos, nuevamente, en nuestra vivencia, en nuestro viaje.

María y Cesar
Eran esas personas con las que viajaba.

Pronto he perdido el mar y no solo el mar, pronto he perdido la altura de mi valedor para dedicarme a lo que ha sido la continuación de la etapa de hoy: un continuo subir muy suave pero continuo relamer una altura cada vez mayor.

La Cv500, algo cargada de tráfico, era mi soporte. En esos momentos pensaba en la normalidad de las cosas, me fijaba en los coches que aparecían frente a mi, los cristales subidos, algunos de ellos tintados apenas dejaban ver a sus ocupantes, pensaba en lo que debían de pensar ellos sobre una persona que arrastrando un remolque le brillaban los brazos y al tiempo me respondía que lo normal es que ellos, que venían en sentido contrario al mío, al poco tiempo expondrían su cuerpo al astro rey mientras que yo, seguiría luchando contra su fuerza con tal de avanzar y por tal motivo poco o nada representaba yo en sus mentes.

Tras pasar por Sueca, algo bullía en mi interior… el recuerdo de la vía Augusta en la versión Valenciana se ha presentado frente a mi y pensaba en como poder recorrerla en esta ocasión, no ha sido posible hacerla como pretendía…

Quedarme en Alzira no me ha convencido si bien luego me he dado cuenta que hubiera sido lo mejor puesto que ni en Carcaixent ni en Manuel había alojamiento por lo que, apalizandome, he llegado tarde a Xativa.

Cena. En el hotel
Desayuno 1. En el hotel
Desayuno 2. En Jijocanet de Canet de Berenguer
Comida. Restaurante Don Pelayo cerca de la fiscalía de valencia….
Alojamiento . Hotel Vernisa… caro para lo que ofrece

las fotos

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647205767545/

https://flic.kr/s/aHsk2ZjvXP

el recorrido aproximado

http://ridewithgps.com/routes/5892223

el que tenía previsto realizar no me ha sido posible llevarlo a cabo

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8614203

 


 

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El primero de los lados: Barcelona-Granada

Dia 4

Xativa – Jumilla

Junto con Xativa, las poblaciones de Canals, Vallada, Moixent o La Font de la Figuera no me son ajenas, al contrario, me traen recuerdos agridulces de la Vía Augusta en su primer recorrido, recuerdos que esta mañana se traslucían en muecas que pasaban a dibujarse en mi rostro que imperturbable no sabía a quien dirigirse en su devenir, a veces la media sonrisa a veces la media frustración, al poco en mi mente ha aparecido aquel viaje de contradicción:

Sufrir por dentro en el recuerdo, vivir por fuera en aquel presente.
Dos relatos al tiempo, uno muy meditado tal vez sufrido, el otro sobre la marcha.

Yecla, ha levantado en mi rostro un gesto de alegría puesto que, he recordado aquellas calles en las que pernoctan las letras del arte de la escritura…

Poesía esculpida en el suelo, que lanza mensajes, que hace reflexionar a este viajero un tanto al margen de lo que debe de ser normal y habitual para el habitante de la población….

He recogido alguna cosa y ha sido en ese momento en el que lo he visto … “XXXII certamen literario”

alto!! -Me he dicho…- un concurso que cumple muchos, muchos años …

Así que tras la etapa he decidido homenajear a una población que no solo hace brindis al sol con la literatura sino que se implica con ella.

 

 

 

 

 

 

He buscado en internet y he encontrado esto…

Yecla es triste y silenciosa. Triste, con la serena tristeza
que da hálito a la más honda poesía. Silenciosa, con el silencio
quedo, dulce, sublime que encierra la parda y reseca tierra.
Yecla es... calles que trepan —chiquitas, estrechas, retorcidas,
presurosas—, en un rastrear prolongado, de siglos, por la piedra
gris y pina; calles que se tienden —largas, anchas, rectas,
cansinas— en la terrosa y polvorienta llanada. Yecla es... casas
chiquitas, humildes —en el cerro— que se apiñan para dejai'
paso a una torre dorada por el sol amigo, de siglos; casas
amplias, umbrosas —ren el llano— que se enfundan, pretenciosas,
con la carátula de un festivo y grotesco Carnaval; carátula
rota, vencida, pisoteada por el noble aparecer de vetustos
caserones que, en medio del olvidadizo correr del tiempo, pugnan
—noblemente— por no caer. Yecla es... sonido claro y
quedo, de campana; tintineo saltarín y chiquito, de fragua;
traqueteo monótono y dormido, de un carro; voz plañidera y
dulce, de un niñito que pregona 'la arena'. Yecla es... un pueblo
querido, de un raro y peculiar tipismo.

Jumilla tras un alto es otro de esos pueblos de los que todos hemos oído hablar por sus caldos pero no todos sabemos de la importancia de sus peras. Enclavada al igual que la anterior en la región de Murcia la impresión que produce ha sido la de encontrarme con una población con su propio ritmo en sus gentes.

He finalizado en Jumilla, suave en la tarde estival de un lugar donde todo parece callar.

Cena. En el hotel
Desayuno 1. en el Hotel
Desayuno 2. en Vallada, a la entrada “El Caprich” caro a mi modo de ver
Comida. En el restaurante Don Pelallo a la salida de Caudete
Alojamiento . Hotel Pio XII

las fotos del día 4

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647213210316/

https://flic.kr/s/aHsk2ZYErs

el recorrido es muy difícil de reproducir por las obras de construcción de la via ferrea (AVE) pero fue muy similar a este

http://ridewithgps.com/routes/6787449

(es la ventaja de tener planos de la ruta)

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8643731

 


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El primero de los lados: Barcelona- Granada

Dia 5

Jumilla – Huescar

Iba amaneciendo la mañana mientras yo iba al encuentro del llano cuando he divisado en mis mapas una población que me es muy conocida y tras ojearlos he concluido que hoy era un día de poblaciones conocidas…

Calasparra, famosa por el arroz “Bomba” es más pequeña que las que he visto con anterioridad… si bien en fiestas y llena de gente parecía mucho más grande. La nacional que me acompañaba me había hecho creer que estaba ante una etapa de transición pero debo de concluir que ha sido de lo más entretenida.

(nadie me lo preguntó, pero en esa bolsa que sostiene mi mano llevo habitualmente las pinzas para tender la ropa jjjj)

Poblaciones con pasado, que luchan por su lugar en esta nuestra sociedad, que en el verano en el sur de la península se niegan a desfallecer y guardarse en el estío al que plantan cara, pensamos los del noreste peninsular que aquí no se pelea al ritmo al que estamos acostumbrados "allá arriba…" nada más lejos de esta realidad.

Caravaca de la Cruz ha sido como un broche a este paso por poblaciones conocidas y reconocidas de esta región anexionada en su pasado a la provincia de Albacete.

(nadie me lo preguntó, pero ese monumento se construyó con el dinero de un industrial que tiene su fabrica de productos lácteos en el municipio donde trabajo)

Caravaca, ciudad Santa de la cristiandad, me acoge y me da la tranquilidad necesaria que el reposo requiere, que la reflexión demanda, que la situación, precisa.

El Alcazar me mira y me dice: acercarte...

Y a eso he ido, poco me ha costado imaginar la ciudad medieval en la noche cerrada, en silencios muy quietos y tras la ciudad su enorme cementerio… al que ves en primer lugar desde abajo por la carretera por la que subes, allí la entrada parece aguardar algo impreciso y la enorme valla de color amarillo naranja deja paso a la pintada del color  blanco más antigua… es un enorme cementerio que me ha hecho pensar en la noche… en la ciudad de piedra y en las escaleras que existen por doquier…

 

Andalucía se intuye, al fin, en el horizonte.

 

el día en la imaginación parecía acabarse aunque en realidad era medio día, el cementerio no solo impone, el cementerio no solo te hace reflexionar, el cementerio te hace suyo...

Cuando he podido zafarme de todo el magnetismo de la ciudad he ido a comer, embarco en mi alidada a la que le sigue un siempre fiel escudero, los tres estamos en manos de slow, el pedaleador, que suda e impreca en su interior mientras sonríe en lo que siente como lo que es una locura en su misma salsa, Pepe impertérrito veía y admiraba el horizonte cercano, la luz del sol amarilla que tornasolada iba cubriendolo todo junto a su lado, la subida hacia la Puebla de Don Fadrique, quinientos metros más arriba era una dura delicia en pleno estío.

La Puebla, ya en Andalucía, se alcanza en bajada y me recuerda a otra población con ese doble nombre de Don Fadrique, la Villa, allá en Toledo junto a mi recorrida y vivida Villacañas.

La Puebla me lanza a un destino deseado: la provincia de Granada y con ella las poblaciones que forman parte del recuerdo de mi pasado, en Huescar me alcanza el no poder más…

Cena. En el bar junto al Hotel
Desayuno 1. creo que se llama el chuki, es difícil no encontrarlo puesto que abre a las 6 de la mañana y está en la misma manzana que el hotel
Desayuno 2. La Rasante a la salida de Calasparra
Comida. Los Gemelos en la calle jardín de la ciudad santa
Alojamiento . Hostal ruta del sur a la salida de la población, al limite…

las fotos del dia 5

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157646867876868/

https://flic.kr/s/aHsk2tsJQu

el recorrido

http://ridewithgps.com/routes/5912335

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8653088

 


 

La V, quizás el último V iaje

Sueño en una noche de verano

Caravaca de la Cruz

Ayer sucedió… aquello que en ocasiones cuando viajo, ocurre: imaginar y soñar despierto.

La noche calmada seguía mis pasos, el murmullo a lo lejos presagiaba algo más que tranquilidad, la quietud me acompañaba en la noche, mis pasos se dirigían trémulos a lo alto, allí, iluminados de un ocre anaranjado los monumentos se erigían orgullosos… en uno de ellos tras una diminuta puerta se puede ver algo inusual y definitivo

                                             … una cruz de dos brazos horizontales.

Cierro los ojos y veo, mi siempre inquieta mente intenta descifrar los mensajes, lo que queda oculto al turista que en demasiadas ocasiones pasa mirando sin ver…

Los mensajes me hablaban del pasado, de la historia, de las intrigas, de las gentes…

Encaramado en un alto, el pueblo tiene un horizonte espectral y deambulando casi sonámbulo me he dirigido al cementerio… las luces quedan atrás, las pisadas delatan ese crepitar que producen las pequeñas piedras que al moverse y rozarse producen un sonido inconfundible, a mi izquierda adivino la existencia, por su sobresalto, de algún roedor…

Y continúo...

Ya cerca de la valla inconfundible, que en la noche impone aún más, me he detenido con un gesto que advierte de que algo infunde terror…

Una bombilla luce demacrada en la noche, se resguarda del paso y la inclemencia del tiempo tras algo parecido a un plato de porcelana… en esos momentos, tras un chasquido deja de “lucir”…

Pensaba que no debía de continuar pero mirando tan solo al suelo caminaba sabiendo que tememos a eso que sabemos que tenemos en nuestro ser y no nos permite estar tranquilos.

Una ligera brisa me susurraba en el calor de la noche… callado y sin mirar mucho más allá de mis pies he llegado a la verja que, guardada con dos cipreses, uno a cada lado de la puerta franquea el acceso al profano…

Y miro más allá de ese límite físico y metálico.

En mi mente resuenan esos gestos, esos sonidos, esos diálogos de esas comitivas que en su ultimo adiós dan las personas a las ya fallecidas en ese, como el mío, su último viaje, el suyo a lo desconocido, el mío a una nueva vida.

Todo tiene, como en la vida, su fin.

 


 

La V, quizás el último V iaje

El primero de los lados: Barcelona-Granada

Día 6

Huescar-Quentar

Viajaba en la noche (estaba soñando e imaginando), en la penumbra precisa, allí donde las sombras cobran una nueva dimensión, la luz parecía resbalar en los objetos y en mi piel algo brillante por el sudor que no pasa de la humedad.

He abierto los ojos cuando un tenue cambio de luz ha iluminado la habitación y en ese momento he recordado a una persona, tal vez el cree que es algo más que un simple mortal, una persona que lucha tan solo por vivir y dar a los suyos lo que le ofrece, gracias al esfuerzo, esta sociedad.

Leí una frase demoledora que ha sacudido mi mente apartándola de golpe como con un bofetón de nada parecido al descanso:

            ----Todos los poetas tienen una hoja de afeitar de doble filo entre las manos----

La mañana quieta parecía lanzar desde lo alto un viento que se estrellaba contra el suelo y lo atraviesa como el cuchillo a la mantequilla y con esa idea, despavorido, huía a recorrer Andalucía--- mi pasión--- no se cuantas veces he visitado Andalucía, pocas son.

Hubo un tiempo en el que creía que acabaría aquí mis pasos sobre la tierra, hoy pienso que ello lo realizaré en otra vida que no en esta.

Huescar, Castillejar, Benamaurel, Baza.

Todo concluye en una nueva incursión a un paraje increíble en este mes: La hoya de Baza con un meteorito incrustado en su interior: Jabalcón.

Baza, ciudad de referencia de estos pagos es el punto de un cambio de rumbo en mi ruta… la carretera de Granada me lleva hacia la A92 en la que no está permitido su uso por las bicis pero mis planos, mis mapas sobre eso dicen alguna otra cosa.

El camino de servicio a uno y otro lado de la autovía me permite avanzar… y comer en una de las ventas que están al paso de la autovía…

La tarde se iba haciendo y con ella la dificultad de seguir el camino se ha acrecentado… máxime cuando a la altura del punto donde la autovía de mi ruta se separaban, allí me he encontrado con un camino candado que me recordaba algún capitulo de mi paso por Jaen en la Transandalus, como entonces, la tranquilidad en el rostro la quietud y el sosiego en la mente y tras reflexionar nuevamente he ido cerca de mi autovía.

Un inmenso almacén de la firma mercadona señalaba Guadix, un poligono industrial y una salida de mi camino quería buscar Benalua la excursión ha resultado un tanto accidentada…

Por fin tras Benalua por ruta nuevamente conocida me he podido desviar hacia la Peza…

Un puerto me aguardaba cuando estaba apalizado y más allá un albergue en Quentar me estaba esperando de una manera más que curiosa:

Dos ciclistas con sus bicis de carretera se ponen a mi altura y entablamos una conversación…
A donde vas – me pregunta uno_
Al proximo hotel o hostal que encuentre- es mi respuesta-
Pues vente al mio- es la de uno de ellos-

es la segunda ocasión, en este viaje, en la que se me hace la noche viajando en bici pero es la forma de llegar cerca del vértice de la V de este viaje que está en una montaña algo más allá.

Esas montañas solícitas parecen quererse acercar en la noche cerrada… o esa es mi imaginación.

Cena. En Rte Tres equis en la plaza del ayuntamiento
Desayuno 1. En la churreria Kb que estaba abierta a mi paso
Desayuno 2. En la estación de servicio ciudad de Baza en la entrada de Baza
Comida. No recuerdo el nombre de la Venta
Alojamiento. Albergue de Quentar pero no el que hay desde hace años allá en lo alto, el mio está junto a los colegios, esta a 100 m del ayuntamiento sin anuncio en la puerta.

las fotos de un largo día...

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el recorrido, si bien el paso por el camino de servicio de la autovía es aproximado

http://ridewithgps.com/routes/5934200

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8661953

 


 

La V, quizás el último V iaje

El primero de los lados: Barcelona-Granada

Día 7

Quentar-Sierra Nevada

Y hoy las montañas solícitas parecen acercarse en la noche cerrada…

Así concluía ayer mi relato y hoy con esa frase empiezo el relato. Y es que cuando por delante tienes la etapa mas dura de las realizadas en este viaje y con el parque nacional de Sierra Nevada frente a ti nada es impreciso…

El día marcaba sufrimiento, ayer noche no dormí bien puesto que sabía que era muy difícil intentar pasar hoy "al otro lado" pero debía de intentarlo así que ayer aposte por acabar tarde por quemar quilometros… todo con tal de acercarme a ese montañón que me esperaba…

Tras una económica bajada a Pinos Genil nada parece presagiar lo que se avecina esa es la sensación que cualquiera, viendo el paisaje cercano, puede tener…

Subía nuevamente para descansar momentáneamente y sin dejar de subir miraba ese paisaje que ya me es familiar, me acercaba nuevamente a una montaña que evoca sensaciones pasadas en las que el esfuerzo era patente al igual que sentía la fuerza de la bola que se alzaba sobre el firmamento y pensaba en el futuro.

He remontado la primera subida del día que comenzaba acercándome al embalse y hasta Güejar Sierra. Una subida larga y algo exigente en la que debes de reservar lo máximo, la fiesta ni se ha iniciado…

En Güejar Sierra las espadas empiezan a alzarse puesto que el vertice de la V está cercano si miras los mapas, las puntas de mis dedos empiezan a sentir el calor de la proximidad de ese objetivo que quieren alcanzar.

Mis manos quieren escaparse de mi ser y en mi mente se ha instalado la emoción que no se si podré contener en la mañana granadina que me aguarda, embelesa y acaricia…

                                   Un nuevo intento, el tercero, está frente a mi y yo lo se.

En la plaza de Güejar mientras desayuno no se si me miran a mi o al remolque, el caso es que ellos saben al igual que yo que hay ahí delante…

Miro a la Sierra mientras bajo a la cola del pantano, que al fondo a mi derecha relampaguea de emoción, mientras que frente a mi se yergue un montañon que no imaginas, lo se, pero que yo conozco, por la ladera norte en la que me encuentro subí hace muchos años a ese montañon pero por otra carretera, por su ladera sur también lo hice incluso antes de este mundo de bicis en dos ocasiones todo eso en coche, también he subido y bajado con la bici en dos ocasiones sin poderlo cruzar y vuelvo a el, quiero intentarlo de nuevo, voy allí, queriendo unir esas dos vertientes. Las vertientes sur y norte de Sierra Nevada.

En subida, por donde pasó la vuelta ciclista de este año, no necesitas mucho tiempo para darte cuenta de que si sabías que podía serlo, lo es mucho más: largo y duro, duro y muy largo.

Bajo y camino, vuelvo a caminar con la bici al lado, unos letreros te informan de porque caminas, no, no es un error… pendientes de más del 20% estan anunciadas en esos letreros a los que el calor también acompaña…

Los recuerdos se agolpan en mi mente en la mañana cálida en la que la sombra, por momentos, también se une al grupo como queriéndome dar ánimos. Recuerdo que en la primera vez que lo intenté con la bici, un accidente ferroviario formaba parte de mis pensamientos más íntimos. Recuerdo que en la segunda intentona nuevamente la prudencia y el camino sepultado por la nieve en la Caldera junto al Mulhacen me hicieron desistir nuevamente. Hoy recordaba emocionado como allá por el mes de Marzo trazaba nuevamente el recorrido en el programa de mapas y hoy en todo eso iba pensando mientras me lo tomaba con calma y subía con el plato pequeño y sin prisas cuando el relieve parecía descansar.

Los seis primeros km con casi quinientos metros de altura es una buena manera de empezar el día -me he dicho- pero te aguardan otros seis en los que subes otros quinientos metros más… y otros seis con quinientos más, son diecinueve los Km que te plantan casi en mil quinientos metros más arriba de la cota de salida.

Tras enlazar con la A325, el relieve es asumible y con el llegas a Pradollano. En Pradollano paro a comer en las instalaciones de la estación de esquí y me aplico nuevamente, miro el horizonte que callado me acompaña, con vistas al Norte, la montaña me sigue ocultando el sur y empiezo a descontar las horas.

Mi marcha fugaz lo intenta nuevamente: seguir subiendo, alcanzar ese horizonte que me está vetado. La vista al lado sur, y los signos de un invierno que está olvidado emergen junto al camino, es necesario parar en la gran Andalucía y ver como todo va quedando por debajo de ti salvo esa silueta un tanto amenazante que es el Veleta.

Intento localizar el punto, miro, paro, fotografío y me pregunto:

Podré pasar desde este lado?

Y cabalgo, monto, paro y desmonto, nada parece haber aquí salvo el viento, la montaña, los arbustos que se mueven con la música del viento que nos acompaña y ensimismado en mi ser sin apenas darme cuenta aparece María.

María es de esas ciclistas que todos quisiéramos junto a nosotros, aventurera y compañera de su pareja tiene mucha bici en sus piernas y en su mente, va con una preciosa Vitus de carretera… ella me hace entender que lo que me propongo hoy no es viable y apostilla: y menos con este viento, y así nos hemos plantado en el refugio universitario donde disfruto de una vista a esa silueta que me espera mañana, desde el albergue disfruto de ver una senda por la que vuelven caminando los que serán mis compañeros en el albergue y al fondo de ese pico que parece cercano.

Cena. Rte la Terraza mientras veo un partido de baloncesto de Senegal-España
Desayuno 1. en el mismo Rte-bar. Habían ciclistas con los que he departido sobre el trenecito que llevo.
Desayuno 2. en la plaza de Güejar de la Sierra
Comida. En Pradollano, bufete económico excelente.
Alojamiento Albergue Universitario sobre la cota 2500.

las fotos de un día increible

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el recorrido

http://ridewithgps.com/routes/5935304

en wikiloc

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El primero de los lados: Barcelona-Granada

 

Día 8

 

Sierra Nevada-Durcal

 

Anochece rojo en sierra nevada, al fondo las luces de la ciudad tintinean en el horizonte, hace frío y viento mucho viento tal y como tambien predijo María…

Desde la habitación la silueta del veleta es inconfundible y antes de dormir lo pienso: mañana sera un día especial….

Asi cerraba los ojos pensando en el día de hoy, el día en el que los recuerdos de las dos ocasiones anteriores aparecerían con la mañana y así amanecía la mañana, evocando aquel punto cardinal que no es norte o sur, este u oeste… es el punto elevado sobre la tierra en esta tierra, es, aquí, el punto que recoge, como un regalo, el primero de los rayos del sol.

Algo parece mecerse en la mañana cuando me he acercado a ella, a la montaña, y el viento un tanto movido parecía contener la respiración.

Por tercera vez slow lo va a intentar y pepe confía nuevamente en el.

 

Dicen, no se, que el que hace lo que puede no está obligado a más, pero slow, ya lo sabéis, es esa parte inconformista de pepe que sigue buscando un algo más…

 

El margen es nulo, cogido nuevamente al asfalto sufro y muero, muero y sufro… me pasan varios vehículos del mantenimiento de la estación de sky y me doy cuenta de que hace frío… paro y me abrigo y sigo buscando esa imagen que engaña, que explica que está cerca, que te dice que es fácil alcanzarla…

nada de todo eso es cierto…

Trazas unas tras otras las paellas que son necesario ejecutar, te cruzas con la “lanzadera” que desde el refugio sube a los que caminan en post del mismo objetivo,… una, dos, tres veces… sube y baja…

 

Cuando por fin alcanzas el final del trayecto de la lanzadera lo vuelves a pensar: está ahí…!!

 

Error…

 

Miro los planos me dicen que debo de buscar la linea del último remonte que veo allá a lo lejos mientras empujo la bici… cuando la alcanzo me doy cuenta de otra trampa… existe una línea de remontes más alla que estaba tapada por el relieve…

 

Maldigo la fuerza del viento cuando hago un lado de la paella que es una bendición y eso es así porque cuando realizo la contraria llego por fin al punto donde los caminos se separan…

Allí no hay nada que ver pero yo lo veo todo…

 

y es ahí cuando algo desde mi interior va subiendo lentamente hasta mis ojos … una sensación que los quema al tiempo que los humedece cuando veo a mi izquierda el desvio que no da margen a la duda, allí sueño un letrero con seis letras

 

                                              V E L E T A

 

Y empujo mientras veo a lo lejos lo que creo que es la meta no alcanzada, sufrir, empujar, pensar, intentar tan solo respirar a un ritmo que no permita que se salga el corazón y lanzo mi brazo… al final de ese brazo una mano y algo más allá mis dedos como alambres quieren escaparse a la búsqueda de ese punto cardinal, es en esos momentos cuando recuerdo una leyenda, un cuento inventado…

una rama, el impulso de la fuerza del hombre, un vuelo sin fin hasta el mar, capaz de derribar fronteras y mirar el mar y sobre todo ver…

ver los barcos fantasmas que sin rumbo surcan los mares imposibles… imposibles de ver desde este punto tan querido como deseado, el viento acaricia con fuerza cada rincón, cada piedra de esa locura mientras me deshidrato por efecto del calor que genera mi cuerpo que traducido en gotas de sudor es capaz de crear pequeños ríos que surcan mi piel y más allá

hay quien viéndome sufrir empujando pretende ayudarme para alcanzar el objetivo, mi respuesta envuelta en una sonrisa, es la evidente... no he recorrido más de ochocientos km y subido hasta aquí para no hacerlo solo al tiempo que un sincero agradecimiento acompaña a mis palabras.

la sonrisa y el viaje…

siento…

siento como en otras ocasiones para mi el viaje en estos momentos el viaje podría acabarse porque yo estaría colmado de una inmensa satisfacción.

 

Tras el disfrute, la espera, los ojos en el universo, lentamente otra fuerza iba ganando terreno, la fuerza que me ha hecho volver sobre mis pasos tras dejar una ofrenda que tenía preparada en el mojón que señala ese punto soñado.

El resto… solo ha sido bajar.

 

El Parque de Sierra Nevada me ha mimado, me ha permitido al fin alcanzar mi sueño, esperanza, mi compañera de esta ocasión estaba exultante daba pequeños saltos de alegría mientras bajaba la montaña y Bob se aferraba a todos nosotros con tal de sentir cada uno de esos sentimientos que estallaban en nuestro interior.

 

Y paro nuevamente porque esa sensación que quema, que sube desde interior hasta el borde de los ojos donde estalla lo hace con algo de dolor, dolor que estaba presente y de pronto… otra vez ese recuerdo el de aquellas frases que he buscado, que he recuperado de aquel otro viaje:

 

los barcos fantasmas en un mar imposible de ver, el viaje de la rama que lanzada por mi brazo intenta llegar a un mar muy, muy lejano, esa rama que llevaba mis deseos, mis anhelos y yo, mientras sigo bajando veo pasar los segundos en una sucesión monótona en la que el tiempo pesa como el plomo y evita que la velocidad a la que se suceden sea rápida, al contrario, pasan a cámara lenta, todo se ha parado, los gestos son lentos, las palabras suenan muy graves y quedan deformadas en el aire porque algo sucede, algo se hace realidad, la locura o su hermana la sinrazón vienen a mi encuentro y yo… yo tan solo intento evitar que se apoderen de mi.

 

La bajada, no solo es un arrepentimiento que se produce a cada vuelta que las ruedas de mi bici daban, era también el completar un circulo que parecía no poderse completar en la visión desde el otro lado del lugar donde el año pasado debí de desistir al encontrarme el camino sepultado por la nieve…

Allí estaba Iñaki que me ha hablado de sus sueños… y con ello se ha atemperado mi espíritu.

 

Conforme han ido pasando los km me sentía muy cansado y me preguntaba como era posible que sin dar una pedalada me pudiera cansar de esa manera, en mi mente tan solo afloraba una palabra: tensión.

Orgiva es un descanso en el que una sonrisa y una vuelta a la normalidad se ha ido haciendo realidad… tras tomar algo en un bar he ido a buscar un río que no hacía honor a su nombre: Rio Sucio y más allá en ligera subida Lanjaron se presenta resplandeciente a mis ojos en la ladera sur de ese montañon del que no quería separarme. Las aguas, siempre presentes me acompañan, las fuentes, las calles peatonales y la vida propia de un pueblo singular han realizado el milagro de acomodar el paso a lo que es este viaje: el disfrute en el viaje.

 

Desde la carreterita por la que transito apenas se ve el embalse de Beznar, puesto que la carretera juguetona y con tráfico no me lo ha permitido. Niguelas y tras el Durcal es mi destino si bien la subida a Lecrin desde Beznar es de impresión… o así me lo ha parecido en la tarde que iba acabando.

 

La llegada a mi destino ha sido un bálsamo dulce y callado, en mi reposo sigo explotando y aguardo la noche que imagino serena y tranquila.

 

Cena. En el albergue
Desayuno 1. En el albergue
Desayuno 2. Los bares de la montaña estaban de vacaciones
Comida. Menos mal que llevaba unas galletas jjj
Alojamiento Hostal Zahor

las fotos del día en el que todo estallaba...

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el recorrido... que recorrido!!

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La V, quizás el último V iaje

El primero de los lados: Barcelona-Granada
El segundo de los lados: Granada-Caceres

Día 9

Durcal-Baena

El verano está presidido por una bola de fuego que quema la corteza terrestre de esta parte de la península ibérica llamada Andalucía, los nombres no engañan, Granada ha dado paso a Jaén y este a Córdoba…

Provincias donde el estío perdura casi siempre.

De entrada la ruta no ha sido agradable, una nacional ha sido mi soporte, y por ello tan solo el paso por los pueblos y al final de la jornada una vía verde, que me ha ayudado con un problemilla que tenía, han sido las notas de mayor interés en una sinfonía algo sorda en lo que ha sido básicamente una etapa de transición….

La nacional me acompañaba con ese ruido característico cercano a los rugidos de las fieras, sonidos de verano que emergen desde primera hora de la mañana. La ciudad de Granada bastante próxima provocaba esa intensidad de trafico rodado.

He debido de superar sus cercanías pegado a alguno de sus pueblos que han crecido como la espuma con esa ultima locura… "bombolla urbanística" la llamaban… pueblos que han triplicado su población y lo que era en su día lo que se conocía como la vega… ahora son casitas de mayor o menor gusto. La reflexión no era mía, era de un paisano que a lomos de su bici iba saludando a la gente con la que nos cruzábamos mientras usaba la zapatilla como freno de la rueda delantera y me comentaba al tiempo que si no se saludaran pensarían que era un orgulloso.

(curiosa reflexión de un hombre sencillo pegado a la tierra)

Callado asistía a una letanía mientras el paisano me sacaba del embrollo donde me había metido allá en las cercanías de Santa Fe. Todos los pueblos han dejado de serlo me ha soltado... y yo lo único que lamento es que eso sea así.

Tras cruzar por una pasarela de peatones una autovia lindante a la población me he dirigido hacia un río del que esperaba mucho más: el Genil.

Un gesto, un homenaje, una visita, la vida pasada, el inicio de los viajes explicados en Internet por el que ahora escribe… todo ello y mucho más tiene un nombre, el de un pueblo: Pinos Puente.

Allí existe algo extraño para quien lea esto... un tanatorio-crematorio. Y tras esa instalación un recuerdo que anida en el alma.

Mi camino, plagado de toboganes ha seguido su curso en la tarde febril en la que veía esas manchas de humedad que parecen vibrar en el horizonte cercano y es que he visto que la zona es un seguido de pequeños torrentes y cursos que deben de dar esa humedad que pegajosa no quería apartarse ni de mí ni del terreno. Humedad engañosa que, extraña, ha desaparecido con la subida continua a un pueblo: Puerto Lope donde he comido.

Lo toboganes se iban sucediendo como si del paso de las hojas de un libro se tratara y he debido elegir si entrar o no en una población que desde la lejanía era para mi muy llamativa: Alcala la Real…

Debía de avanzar y al final no he entrado… la ruta se convertía en dura y difícil por el calor que quería cobrar su botín y a fe que lo ha conseguido… calor y problemas con el cambio que parecían aliarse para bajarme del disfrute sin conseguirlo.

En las cercanías de Lucena, en la estación de la vía verde del aceite, he acabado con uno y con el otro en un taller a la sombra de un árbol en el que, mientras corría una suave brisa y degustaba una cerveza, he improvisado un taller de emergencia

Cena. En el hostal
Desayuno 1. En el hostal
Desayuno 2. Los hermanos II en Otura aprovechando que hacían unas obras y estaba parcialmente cortada la calle.
Comida. Puerto Lope, los 15 hermanos… ya veis, esto va de hermanos.
Alojamiento Hostal el Rincon

las fotos

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la ruta seguida

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El primero de los lados: Barcelona-Granada
El segundo de los lados: Granada-Caceres

Día 10

Baena – Villanueva del Rey

Amaneciendo, busco el casco antiguo de Baena a esa parte de la población me acerco por una empinada calle, por la izquierda veo la iglesia de Guadalupe que no me merece tanta consideración como para acercarme a visitarla, tal vez el horizonte desde el que me llegan olores me atrae algo más, allí una montaña a lo lejos, triangular, parece parar el sol mientras subo sin pausa, tengo prisa, prisa por iniciar la ruta suave que no puedo iniciar como quisiera porque el bar donde pensaba tomar algo está cerrado.

La ciudad casi adormecida me susurra letanías pasadas, historias de barcos hundidos, de tesoros escondidos, de oro de otros mundos, el olor ocre lo ha ido impregnándolo todo.

No seré yo quien se meta en el jardín de valorar el aceite, el oro de este pueblo al que lentamente voy dejando una vez concluido mi periplo de ayer…

Nada se movía en la mañana en la que de fondo parece oírse un ruidito imperceptible que no significa nada más que lo que oyes es el silencio… y como cada mañana, los gestos calculados, el acomodo, las miradas hacia los lados, hacia delante, la búsqueda…

Me he encontrado con la luna que me ha hecho recordar vivencias pasadas, ella recuerda, como yo, que vino aquel día a rescatarme de pasar la noche del pirineo en la montaña. Veo unos cables e intento acomodarla en ellos…

Poco tardo en llegar a Castro del Río y es allí donde he parado a recapacitar sobre ese río, el que vi ayer, el que hoy me ha acompañado en una gran parte de mi recorrido: el Guadalajoz.

La mañana, como la ruta, suave me iba mandando olores que lentamente saboreaba, que intentaba masticar, el olivo recuerda a Jaén pero se hace Cordobés. Luz preciosista en el horizonte cercano.

Córdoba…

Recuerdo una mañana del pasado como la del día de hoy, en la que fuimos a visitar la gran Córdoba, lo difícil que fue tan solo salir de una ciudad cuyas calles estaban parcialmente abiertas, en obras, hace de ello más de diez años, recuerdo el no poder ni tan solo respirar, tener que parar en cualquier sitio con sombra con tal de beber ante un sol que, inmisericorde, quemaba a quien osara, como nosotros en aquel momento, exhibirse frente a el y me preguntaba... cuantas veces he tenido esa sensación en la vida? la respuesta es obvia: muchas.

Recuerdo como se subía al minarete transformado en no se que, allí donde ahora están las campanas… era impensable ni tan solo imaginar que allí, en el minarete, existía una vivienda por la que pasabas para acceder, mas arriba, al campanario. Hoy estaba en obras.

En todo ello iba pensando cuando un nuevo pueblo precioso me apartaba del pasado y me transporta al presente: Espejo

La ruta me apartaba de nada que no fuera la soledad del viajero, de la reflexión inútil, del pensar en la cobardía y la venganza y de golpe me ha introducido en una naturaleza hostil y bella, para finalmente bajar allá donde el calor es asfixiante en el mes de Agosto.

La mezquita me lleva a la historia, a la de aquel relato en el que los que fueron a inaugurar las obras de la catedral se sonrojaron del destrozo practicado en la Mezquita, ellos eran reyes...

La historia… tal vez en algún momento la Historia nos la expliquen de otra forma… tal vez alguien nos dirá que fuimos grandes no tan solo en los siglos imperiales o en el auge romano… tal vez en algún momento no solo nos sentiremos herederos de aquellos reyes que están representados en Madrid por sus estatuas… reyes godos… Tal vez la historia en algún momento reconozca la importancia de todo aquello que pasó en aquella época en la que fuimos invadidos por aquellos que se establecieron aquí y construyeron no solo mezquitas de importancia mundial, también trajeron sus conocimientos, su cultura… tal vez sepamos pronunciar el nombre de aquellos españoles que fueron literatos, astrónomos, arquitectos, científicos, médicos… de importancia mundial en su época.

Tal vez…

En todo ello iba pensando mientras pasaba por las calles de Córdoba estrechas, atestadas de turistas, de comercios que en el límite aún dejan ver esos jardines, esos rincones, esa maravilla que existe en la enorme Córdoba de la que he debido de marchar…

La subida a Cerro Muriano es de traca y más cuando la cadena decide salirse y montar un show… nuevamente en marcha tras la mancha que te deja el ser ciclista reparador de infortunios y ejecercer como tal me he aplicado a la nacional que no daba tregua: calor y más ruido de fieras junto al paso suave de las tres ruedas…

Tras un par de toboganes tremendos el paisaje da un margen al vislumbrase el pantano de puente nuevo, tras el un nuevo y precioso pueblo en el que he dudado si acabar hoy o no… pero era un poco pronto así que he continuado hasta Villanueva del Rey donde reposa el cuerpo y la mente de un nuevo día muy, muy largo.

Cena. En el Hostal, viendo como Eslovenia era apalizada por los estadounidenses
Desayuno 1. En el Hostal, muy bueno.
Desayuno 2. Casa Lorenzo en Espejo
Comida. A la salida de Córdoba, mesón Carmencita junto al Lidl
Alojamiento: Hostal La Laguna en Villanueva del Rey.

las fotos del dia 10

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la ruta

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El primero de los lados: Barcelona-Granada
El segundo de los lados: Granada-Caceres

Día 11

Villanueva del Rey – Torrres de Santa Maria

De noche, apenas el día despunta y ya estoy sobre la bici… ayer no realicé los km que tenía previsto hacer y hoy tocaba penar…

Si, hay que pagar si haces lo que realizo en la forma en la que lo hago, siempre hay que pagar y no solo en cada uno de los pequeños establecimientos a los que acudo, no solo por la habitación en la que habito, no solo por cada una de las gotas de sudor que afloran en mi piel, no por el sufrido sol impenitente, el viento que siempre parece venir en contra o la lluvia que puede caer sobre ti en cualquier momento… no,

hay que pagar en lo más hondo de tu ser, emocionalmente, intelectualmente, la mente juega en esa lucha y te pasa la mayor de las facturas, el tiempo sobre la bici está ahí y hay mucho tiempo en el que entretenido, no dejas de pensar y con ello pagar…

Ayer recordaba alguno de esos viajes en los que pagas en aquellos conceptos duros sobre la vida y la muerte, hoy me reía, porque aunque no debiera de ocurrir, porque no debiera de decirlo, porque…

hoy ha sido el día en el que he hecho más km. con el remolque en mi vida de viajero en un solo día…

La nacional me ha dado soporte hasta Fuenteobejuna donde he virado hacia un norte evidente, aún en la provincia de Córdoba, miraba los mapas y las curvas para observar cuando cambiaría de provincia… tras pasar un río, el Zujar, sin agua aparece el letrero de la provincia de Badajoz.

Me seguía riendo y entreteniendo con esas pequeñas cosas mientras me aplicaba con la mirada firme en el asfalto en un día que no ha dejado de ser un rompepiernas, me entretenía con cosas insustanciales como el preguntarme que en realidad que hacía en Badajoz si debía de ir a Caceres.

Y así, con esas pequeñas cosas abandonaba Andalucía para incorporarme a Extremadura y tras Peraleda del Zaucejo enfrentar la primera de las subidas serias.

Grandes sonrisas asomaban a mi cara cuando llegaba a Zalamea de la Serena y observaba que mi plan se iba haciendo realidad si bien estaban en fiestas o mejor dicho preparandolas por lo que en el restaurante del Hostal donde he comido algo de retraso se ha producido respecto a mis planes.

Tras ese pequeño tropiezo aprieto el paso, intento recuperar el tiempo que se que me faltará a última hora puesto que no es fácil hacer 150, 160, 170… casi 180… km con un remolque que te sigue a todas partes

El norte es mi horizonte y los pueblos que se apellidan "de la Serena" se van sucediendo a lado y lado de mi soporte: una carretera preciosa sin tráfico.

Quintana de la Serena me ve pasar apenas sin verme y eso que el taqueado de sus adoquines querían detener algo mi velocidad…

El río Ortiga debería de tener un cauce de agua que apenas aprecio, tan solo una garza real negra intenta alimentarse de uno de sus recodos con agua que han quedado atrapados por el relieve de su lecho…

Don Benito aparece en el horizonte y lo bordeo como puedo… veo cosas que no me sugieren detenerme, me recuerdan a algún barrio de alguna población de Barcelona con problemas…

Acelero más el paso a poco que puedo y busco mi río Guadiana que está magnífico, me pego como poseso a la nacional sin tráfico que ha sido sustituida por la autovía EX A2

Al llegar a Miajadas ya en Caceres dudo… no se si quedarme o buscar y miro los mapas y estudio la información de que dispongo mientras otras cosas intentan zafarme de lo que me preocupa… así descubro que esa población es la capital europea del tomate, que en ella se fabrican los caldos gallina blanca… que la multinacional nestlé tiene una fabríca…

Y en eso que me doy cuenta que me salgo de la población y un cauce artificial….. el Orellana me susurra que le siga… no caigo en la tentación pero cometo un error puesto que al no quedarme en Mijadas estoy obligado a realizar más de treinta km con un puerto incluido…

Y aquí estoy… feliz por tener al alcance mi objetivo y apalizado como un bellaco.

Cena. En el Hostal
Desayuno 1. En el Hostal
Desayuno 2. Bar Momo en Fuenteobejuna, la parroquia ha hecho coro con el remolque pero nadie ha preguntado, nada he respondido.
Comida. Zalamea de la Serena, Rte Calderon de la Barca, me hubiera ido muy bien esa hora que me han hecho perder…
Alojamiento: Hostal La Estrella

las fotos de un largo día...

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647514870235/

https://flic.kr/s/aHsk3sCKqx

el recorrido apalizador

http://ridewithgps.com/routes/5977930

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8799349


La V, quizás el último V iaje

 

El primero de los lados: Barcelona-Granada
El segundo de los lados: Granada- Caceres

 

Día 12

 

Torre de Santa Maria – Caceres

 

Cuando ante mi se presenta la última etapa de un viaje una mezcla extraña invade mi mente, un cúmulo de sensaciones dispares y contradictorias abarca mi mente…

Lo se, está ahí delante, a mi alcance… todo fluye más lento, todo parece costar más, todo sucede sin prisas cuando de repente parece que la tienes… 

la meta... el fin...

Tras despertarse el día y completar lo que llamo el ritual pensaba en algunas de las cosas que consideramos como verdaderas, realidades que en ocasiones no lo son, como el festival de flamenco de Las Minas, que no está en donde se supone que debiera de situarse al ser el más importante de los festivales flamencos de la península: está en Murcia a la que abandoné hace unos días para introducirme pasando por Andalucía en Extremadura.


La mañana se desenvolvía queriendo hacerse fuerte en el verano extremeño y lo ha conseguido, duro, extremo y duro es el verano en estos pagos. La brisa quemaba al acariciar y la boca demandaba del liquido elemento, he notado como los labios se iban secando al paso de los segundos, he notado que el aire caliente invadía mi cuerpo y que ni tan solo podía sudar.

Duro es la palabra un septiembreagostero es el mes.


Suerte tenía cuando he mirado el perfil y he visto que una suave bajada, con horizontes muy planos se abrían en mi camino, no me ha costado seguir mi ruta al limitarse el esfuerzo a dejar correr las ruedas, así he pasado por un bello y limpio pueblo que parece perdido si no fuera por la proximidad de una autovía que con clara orientación norte-sur se siente cercana.


Cabalgando sobre mi carreterita buscaba ya con ansiedad ese letrero que anuncia el final: Caceres, me pasa con esa ciudad como con otras, no me canso de ellas, quiero volver a sentirlas, intento encontrar una excusa para visitarlas nuevamente, atrapado por algo que está allí. He ido a recorrer su casco antiguo, he recordado las historias de sus torres, de sus familias, de sus riquezas, de las envidias y el poder de los hombres. Un poder una historia con claroscuros en la que se mezcla la bondad y maldad de los hombres.


Cáceres es mucho más que una ciudad, es un sentimiento que te atrapa.

La ciudad te repone, te explica, te hace imaginar. Sus piedras tienen grabadas en su alma mil historias, la de los hombres, sus mezquindades, sus envidias, sus asesinatos, las épocas negras en las que por tan solo hablar tu vida podía depender de la decisión de un "animal" que tenía el poder… poder sobre la vida y la muerte pero las piedras también saben del amor escondido y fugaz, de la valentía, del orgullo bien entendido, de la generosidad… de la grandeza... de la bondad infinita.


Pero algo sucede en ese paseo por un caso antiguo increible….


Creeis en los milagros?


En todos estos años he hablado de ellos en algunas ocasiones…

hoy poco podía imaginar que un circulo se iba a cerrar, que algo imposible iba a ocurrir…


En verano del año 2008 relataba el primero de los viajes en Internet, en aquel momento cerca de Atapuerca alguien se me acercó cuando desayunaba en un bar y puesto que había perdido el banderín esa persona lo había recogido del Camino y al ver el remolque y la bici en la puerta del bar, entró en el para devolvérmelo, en aquel bar se libraba una discusión...

ya en el 2008 se hablaba de la procedencia de unos insectos que parecían trasladar involuntariamente los peregrinos que venían de Francia de albergue en albergue... pero eso hoy es otra historia

Pedro y yo hablamos y continuamos juntos hasta Finisterre y Muxia para volver a Santiago, Pedro vive en Fuenlabrada…


Pero de verdad que no creéis en los milagros?


Desde entonces hubo una ocasión en la que coincidí con el y su hermano fue en el 2009 en Salou… estaban pasando unos días allí y allí me acerque… desde entonces... el silencio.


Un milagro es lo que sucedía en ese paseo por Caceres: después de estos años coincidía nuevamente con ellos. 

Pedro, su hermano y otro peregrino que les acompañaba, Pablo, están haciendo la Via de la Plata, camino de Santiago y hemos coincidido en el casco histórico de Cáceres, yo acabando mi viaje, ellos en mitad del suyo.

Hay cosas que no tienen una explicación fácil, quizás por eso en mi mente y en mi corazón sonaba una frase que hace años me decía: Yo soy la suerte.


Cena. En el Hostal
Desayuno 1. En el Hostal
Desayuno 2. ya en la ciudad de Caceres
Comida. En la salida de Caceres
Alojamiento: En casa

las fotos del último día

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647493044596/

https://flic.kr/s/aHsk3qGTqq

el recorrido

http://ridewithgps.com/routes/5991511

en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8803532

Recogía el mismo día un coche de alquiler y regresaba de madrugada del día siguiente a Barcelona.


 

entre estas imágenes y la anterior han pasado seis años, a ambas imágenes no solo les une los mismos protagonistas o la posición y objeto (una cámara fotográfica) que coge la mano derecha de Pedro, también les une la casualidad, el destino o si queréis... porque no... un milagro.

 


 

Un árbol

 

Me gustan los círculos, los círculos, a diferencia de las circunferencias, que son una linea cerrada, tienen contenido...


Un árbol.

así comenzaba este relato, este viaje, esta ilusión...
pero no habéis visto el árbol...
el árbol existe como todas y cada una de las sensaciones, las imágenes, el pasado o el futuro de los viajes que he realizado.


este es el árbol.

https://www.flickr.com/photos/61993885@N05/sets/72157647611917082/

https://flic.kr/s/aHsk3Bd953

 


En cada viaje la despedida ha representado diversas cosas, cuando estás ante la que consideras la última de ellas la manera de afrontar esa circunstancia es la que en otra ocasión emplee...

 

              ante la mayor dificultad... la mayor sencillez.


 

La V, quizás el último V iaje

La despedida...

En realidad la cuestión no este que este escrito sea en si una despedida a un viaje, la cuestión es que se trata de la despedida a los viajes.

No hace tanto tiempo que he ido reuniendo algo más que los relatos de los viajes en bicicleta.

que he compartido en internet en un rincón de la web de David.

David es un nombre que me lleva indefectiblemente al pasado, lo se, el tiempo siempre ha estado presente en mi mente y ello creo que es debido a que, a poco que he pensado sobre ello, los viajes siempre los he vivido en pasado siempre he vuelto con los viajes al pasado... la despedida casi siempre se ha referido a un pasado, en demasiadas ocasiones he creído que "el acabar" de cualquier viaje era el acabar con los viajes, nunca sabía porque pero lo sentía así, la realidad era esa.

Era como si en el viaje me dejara capítulos o pequeños trozos de mi vida...

Ahora todo es diferente, la diferencia es tan simple como que creo saber el motivo del porque del fin, mientras que con anterioridad solo lo sentía ... sentía que podía ser el fin.

En este viaje mucho del pasado ha existido, capítulos importantes de mi vida como lo que en su día representó Peñiscola, Valencia, una parte de Granada, Pinos Puente, Córdoba, Cáceres...

ese circulo imposible con Pedro...

Hay pocas cosas importantes, de verdad, en la vida ...

enumeraré algunas de ellas: la convivencia con otra persona, los hijos, los planes de futuro, la marcha de los que nos anteceden, nuestra propia marcha...

Me dispongo a enfrentar algunas de esas cosas importantes y ese es el verdadero motivo del fin.

recuerdo haber leído una metáfora que ahora emerge en su sentido:

                            las raíces del árbol tienden a levantar la acera ...
                            me he pasado años entrelazando adoquines con tal de olvidar...
                            y evitar que esas raíces levantaran la acera.

también recuerdo como me pase años para que la niebla de la pena dejara pasar algo de luz en mi vida conforme esta me seguía obsequiando con hachazos que parecían tener su propio calendario ...

hachazos con vida propia.

Tenía esa sensación perpetua de una escena de película en la que me sentía culpable tan solo de reír porque lo que parecía que debía de hacer era tan solo llorar.

pero al final nada es eterno...

La alegría, y lo que no lo es está ahí, muy cercana, la lección de todo ello es conocida: hay que atravesar el dolor para llegar hasta la alegría, abrir el corazón , saltar al vacío sin saber que hay allí y confiar tan solo en tu intuición...

el vacío se fue cerrando ante mi cuando quien pudo, me fue demostrando que a pesar de mi incredulidad sobre el resultado final, no tan solo estaba dispuesta a pelear a pesar de todo y contra todo y en eso está.

ante algo así, años más tarde, si creo estar preparado, solo cabe la dulce rendición y la búsqueda de la alegría, el cambio de las reglas del juego en las relaciones familiares y como sigue la historia de esas personas que tampoco pueden esperar más.

en realidad a poco que lo piense nada puede esperar.

la despedida a los viajes en bicicleta de estos años, de los años 2007/2014 siete años intentando vivir viajando, siete años sintiendo la pasión a flor de piel -la pasión de viajar- consiste en iniciar otro tipo de pasión.

cambiar la pasión de viajar por la pasión de vivir para la cual posiblemente tampoco esté preparado como no lo estaba cuando empecé a viajar solo.

http://www.youtube.com/watch?v=TWcyIpul8OE&list=RDItt0rALeHE8

Bon Iver - Holocene (Official Music Video)

y esperar de esa forma lo bueno y, porque no, también lo malo que sin duda está ahí.

gracias nuevamente a todos. De corazón.



+

la vida pensaba en otra cosa.... poco importaba como imaginara el futuro, casi nada de aquello se iba a convertir en realidad.

la vida de esa manera ponía nuevamente las cosas en su sitio, en el sitio donde la vida las quería poner....

así que lo que iba a ser, quizás, el ultimo viaje no lo fue, tan solo deje de explicar viajes en los foros donde escribía y de esa manera tuve que esperar unos años para conocer cuando se produciría el verdadero fin.